lunes, noviembre 28, 2005

Te invitamos a opinar acerca del documento de Aporte Programático del PDC



Uno de los fines centrales de este Blog, es el generar un espacio de diálogo acerca de nuestro Partido y del País. Te queremos invitar a usar este espacio interactivo para darnos tu opinión acerca del reciente documento de la Democracia Cristiana:

"Una Mirada al Presente Para Pensar el Futuro"


Puedes accerder al texto en formato Word, con un simple click en el título, justo aquí arriba. Lo encontrarán en las noticias recientes de la página del PDC.

Te invitamos a darnos tu opinión haciendo click abajo, donde dice "comments".

A la vez, puedes enviarnos una columna de opinión haciendo click a tu derecha, en la sección "columnas de opinión"

Como puedes ver... no tenemos excusas para no opinar y dialogar al interior del partido. Este sitio ha sido visto más de 1,200 veces en los últimos días.

Atrevete a dar tu opinión,

Un abrazo fraterno,

jueves, noviembre 24, 2005

Lo que entiendo por la correción del modelo





Ramón Briones Espinosa


Documento preparado para una discusión interna en la D. C.

1.- Los medios de comunicación escritos de vinculación y orientación derechista han lanzado toda su artillería en contra de la Democracia Cristiana por la propuesta de "corregir el modelo" político socio – económico que hemos aplicado, con evidentes avances en la lucha contra la extrema pobreza y la pobreza dura, pero a costa de la clase media y admitir una concentración de poder económico-político sin precedentes en Chile en diversos mercados claves.
Viniendo la crítica de los voceros de los favorecidos parecería casi ocioso que desde la DC les contestemos. Sin embargo, es preciso decir a lo menos que nuestra propuesta no es un recurso retórico electoral de última hora y que tampoco es un desconocimiento de lo que hemos hecho. Es reconocer que podemos hacer más cosas si el modelo actual, en su vertiente político – económica lo llega a permitir, mediante un conjunto de correcciones que lo reorienten, lo que no será fácil por los enclaves fundamentales a favor de los poderosos que, aún, se mantienen intactos.
En efecto, el sistema político electoral, el binominal, unido al poder creciente de los sectores mono y oligopólicos en la economía, hacen por ahora imposible afectar los centros de poder del modelo, que no es sólo económico, sino político – económico – social. El sistema electoral entrega la garantía de la inmutabilidad, el sistema económico los recursos a los más poderosos y con ello se traba el poder social y se resigna a los trabajadores a un puesto totalmente secundario.

2.- En la discusión de los representantes de los partidos para la elaboración del "Manifiesto de los 15" para el gobierno de Bachelet en que me tocó participar, se abordó esta temática. El número 4 recogió el acuerdo de todos en reconocer las correcciones hechas al modelo económico – social, pero señaló que "hay que profundizar estas tareas en los próximos años". Apuntaban los partidos de la Concertación a que los beneficios debían extenderse a mayores sectores, y que se debía estimular la competencia respetando la propiedad privada la libertad económica y la apertura internacional, pero que ello no era óbice para que el Estado "cumpla cabalmente su rol regulador, fiscalizador e igualador de oportunidades" y agregaba "se requiere también de un Estado capaz de proteger a los ciudadanos más vulnerables". (Agosto 2005).
Asimismo en su numeral 11 la Concertación expresó: "Compartimos la preocupación expresada por los más diversos sectores políticos respecto de la creciente concentración que se observa en sectores claves de la economía chilena. El nuevo gobierno de la Concertación pondrá atención preferente a fortalecer las instituciones que garanticen la libre competencia y regulen, adecuadamente y con rigor, sectores claves como el sector financiero y los de provisión privada de servicios públicos básicos en campos sociales como el provisional, la salud y la educación, y económicos como las telecomunicaciones, la energía y los servicios sanitarios".
Nuestro compromiso con la palabra sellada ante nuestra candidata es serio y será respetado; no se trata de un acto solitario de la DC. No se equivoquen es un acuerdo de los partidos de la Concertación y está en el sustrato del apoyo político a Michelle Bachelet y a su gobierno.
Esta necesidad de corrección creemos es urgente, la concentración de poder político y económico es intolerable y peligrosa, terminará afectando la estabilidad de la democracia que nos costó mucho dolor construir.

3.- Los tecnócratas ven números y estadísticas, no van a las poblaciones y no conocen de las potentes correas de transmisión que tienen los políticos que no representamos el club de los poderosos. Nosotros sabemos y yo se muy bien, cuanta frustración y dolor hay en el pueblo, la que lejos de disminuir por tener un TV u otro artefacto doméstico, aumenta porque nuestro pueblo no es tonto y observa las escandalosas diferencias en el progreso de las familias chilenas.
Aquellos que nos acompañaron en la recuperación de la democracia no se engañan. Ellos saben que tenemos limitaciones y que sabremos responderles. La derecha no nos pauteará y la quinta columna tecnócrata, alejada del pueblo, deberá preocuparse por el fenómeno en curso.
La DC quiere correcciones y más democracia es el camino para ello. Debemos repartir mas equitativamente el poder político, económico – social y tecnológico. En este orden de ideas, me permito resumir cuales debieron ser nuestras preocupaciones esenciales en el próximo gobierno.

a.- Más Democracia en la Política.
La DC considera indispensable aumentar la democracia política y exige un cambio al sistema binominal en cualquier sentido que permita mayor competencia e idealmente un cambio al aspecto central del sistema. Además, plantea un cambio destinado a rebajar los quórums constitucionales con el fin de que el nuevo Congreso Nacional elegido por el pueblo, sin senadores vitalicios ni designados, por la regla de la mayoría defina las cuestiones relacionadas con el ejercicio del poder. Este eje se centra en una exigencia de mayor libertad en la política y propugna terminar con los enclaves de poder político que mantiene la Constitución de 1980; supone que nuestro discurso no acepte la tesis de que la transición a la Democracia ya habría concluido. Es tarea de la generación actual y de los líderes de la Democracia Cristiana.
b.- Más Democracia en la Economía.

Para la Democracia Cristiana es fundamental la creación de un sistema de apoyo a las empresas pequeñas y medianas que no tienen un desarrollo gerencial moderno, sólo acceden a créditos caros y no tienen ninguna posibilidad ni remota de colocar bonos en los mercados financieros nacionales ni menos internacionales. Este aspecto requiere que reprogramemos las deudas de estas empresas. La CORFO asumirá con el Banco del Estado el rol subsidiario que la hora reclama. Debemos liderar una condonación de impuestos adeudados, para asegurar la viabilidad de los pequeños emprendedores.
No es posible aceptar diferencias de tasas financieras tan abismantes entre la gran empresa y el resto. Aquí está en juego la mínima igualdad que se requiere para competir.
Además, como parte de este programa proponemos desarrollar un conjunto de medidas para desconcentrar los mercados más importantes y que se encuentran sometidos a situaciones inaceptables por existir pocos oferentes y competencia imperfecta. A saber bancos, AFP, isapres, supermercados, telefonía, agua potable, gas, concesiones de obras públicas, líneas aéreas, medios de comunicación, etc.
La democracia adquiere así contenido en los aspectos cotidianos de la ciudadanía consumidora, que entiende la urgencia de que la política resuelva problemas concretos del ciudadano consumidor.
c.- Más Democracia para acceder a los nuevas Tecnologías.

En este punto propongo que el partido desarrolle una política líder para señalar al país su compromiso central con una conectividad a nivel de los sectores más modestos en un plan que podríamos llamar internet para todos que deberá realizarse con el concurso con el sector privado y en lo que este no responda, con la activa participación del Estado.
Este aspecto permite aprovechar el desarrollo tecnológico a bajo costo para superar desigualdades de oportunidades que vienen desde la economía agraria e industrial y que aún se mantienen en nuestro país y en particular en el área educacional a pesar de todos los esfuerzos. Resulta impensable una Democracia Cristiana moderna que no asuma este rol, que afecta a todos los ámbitos de la sociedad y que está generando una nueva cultura para aprender y aplicar lo aprendido.
Por la trascendencia de esta misión la Democracia Cristiana debe proponer crear el Ministerio de las Telecomunicaciones y Tecnología a partir de la Subsecretaría de Telecomunicaciones actual y de otros entes dispersos del Estado que se dedican a materia de ciencias y tecnologías. Este Ministerio tendrá como finalidad esencial que en pocos años ningún hogar chileno pobre, urbano o campesino esté ausente de terminales de banda ancha.
Este Ministerio deberá servir de puente entre los diversos frentes funcionales del Estado. En realidad se puede sostener que es casi el único Ministerio para el desarrollo que no puede faltar en el Chile de hoy
Esta labor debiera ser asumida como una reedición de la promoción popular que nos hizo famosos como partido en la década del 60. En efecto, la promoción humana pasa hoy día por un acceso igualitario al poder tecnológico, en especial la conectividad.
Este fenómeno lo permite el costo actual y los medios disponibles, unido al rol subsidiario del Estado. Sus efectos sobre el desarrollo serán evidentes, especialmente a nivel personal al impactar la educación, la salud y recrear mecanismos de interacción múltiples entre todos los estratos sociales, constituyéndose la conectividad en los sectores poblaciones un arma eficaz para combatir la delincuencia y utilizar, en general, el ocio.
Nos parece que en el contexto histórico existe una posibilidad muy concreta de que los medios tecnológicos disponibles a bajo costo permitirán una conectividad que permitirá superar la brecha insuperable de las economías agrarias e industriales. Una economía digital requerirá chilenos de otra capacidad y la inversión en esta área será la más rentable que hallamos podido hacer en toda nuestra historia. Sólo aumentando la productividad de cada compatriota mediante el acceso a las nuevas tecnologías que están en el centro mismo de la economía digital, daremos el paso en la línea correcta.
d.- Mas democracia para beneficios de los sectores laborales.

Uno de los elementos distintivos de la forma de cómo hemos aplicado el modelo ha sido la resultante inescapable que los trabajadores han disminuido el poder y extensión de sus organizaciones sociales. No hay discusión sobre la disminuida importancia que tiene la contraparte social en las empresas como a nivel nacional. Una economía realmente moderna no puede prescindir, si no quiere incubar graves odios sociales, que el poder de los trabajadores no sean un elemento central de la forma como se aplica un modelo político económico, porque sin el componente del poder social, entre otros el de los trabajadores organizados, faltará el equilibrio adecuado para que producto de las negociaciones y presiones legítimas se busque la redistribución que todo el país y los candidatos reclaman.
e.- Más democracia en el sistema provisional.

A este respecto resulta necesario traer a colación que en el sistema previsional chileno de carácter privado coexisten dos órdenes de problemas que deben ser abordados separadamente. El que más se conoce dice relación con que a pesar de que el sistema ha tenido rentabilidades altas, muy superiores al 4% con que fue estudiado originalmente, sus resultados son francamente pobres para la mayoría de la población, producto de las lagunas provisionales y de la recurrente cesantía. De esta forma el modelo de la cuenta individual, la cual es permanentemente incrementada por una parte de la renta del trabajo, termina por no resolver el problema creándose una situación tan o mas desastrosa que la que existía con el sistema provisional público.
Es necesario en esta materia corregir este aspecto que constituye una de las piedras angulares del modelo económico imperante y ha sido exhibido permanentemente como un modelo a imitar a nivel mundial, lo que no es correcto, sin perjuicio de su validez como sistema de ahorro en sociedades mas desarrolladas.
Un segundo aspecto mas olvidado dice relación con la modificación que sufrió el sistema provisional, para permitir comprar acciones originalmente de las empresas que se estaban privatizando. Mediante este cambio trascendental se pudo materializar financieramente la privatización de empresas públicas y al mismo tiempo entregarles el poder de control político de esas empresas a los dueños o a personas ideológicamente vinculadas a los dueños de las Administradoras de Fondos de Pensiones que hoy se encuentran en manos muy concentradas y en un porcentaje importante, además, de propiedad de transnacionales extranjeras de carácter bancario.
De todo lo anterior resulta que el ahorro forzado de los trabajadores de todo el país es administrado, demás, de un criterio meramente financiero, con un claro contenido ideológico y constituyéndose el dinero así administrado en la base de un poder político creciente, con influencias sobre el mundo político.
A mi juicio estas materias deben ser profundamente abordadas desde el punto de vista de que en una democracia participativa, en que se reconoce el derecho de propiedad, los dueños de los fondos deben tener una necesaria ingerencia de la administración de aquello que les pertenece.
En los meses de Septiembre y Octubre de 1998, en un intercambio epistolar en El mercurio, con un ex Intendente de AFP de la dictadura expresé que el sistema "resultaría realmente viable como sólo método de ahorro privado para los sectores de mayores ingresos" y agregaba que "la hora de la verdad del sistema privado de pensiones está muy cerca y se requerirá mucha paciencia, fe y sobre todo creatividad para evitar que colapse" (6 de septiembre de 1998). Días más tarde señalaba que "mirando el futuro conviene tener presente que a las tasas de ahorro actuales y proyectando ello en algunos años, la situación va a ser difícil para el sistema, y muchos ahorrantes de hoy terminarán pensionados por el Estado en un orden del 50%".
Los últimos datos van comprobando la previsiones de hace 7 años.
4.- Como algunas personas pueden formarse la idea de que la pretensión de corregir el modelo político, económico y social pudiese constituir una cuestión poco meditada o de última hora, me parece conveniente recapitular otras cosas que hemos expresado en los últimos años y que han sido completamente coherentes con lo que aquí estoy proponiendo.
En efecto el 12 de noviembre de 1995, en un artículo que denominé "Enfrentar la Concentración Económica", que publicó el diario La Epoca denuncié que existía en el país "una creciente concentración de la economía en áreas relacionadas al sector provisional, en estrecha unión de la capacidad de control y gestión de empresas que prestan servicios a la comunidad toda, como el áreas eléctrica y comunicaciones y en el futuro próximo gas natural y posiblemente el agua potable". En ese mismo artículo señalaba que debíamos mejorar la distribución y combatir la concentración de poder económico.
Señalaba también en esa oportunidad que parecía que la voz de los partidos políticos no era escuchada y que algunos funcionarios confundían la necesidad de inversión, siempre necesaria, con una peligrosa complacencia.
Un año mas tarde en el mismo diario La Epoca el 11 de diciembre de 1996, me referí en un artículo titulado "La DC frente a un dilema" a los peligros de acoger "una modernidad que no es clara y que favorece las estructuras de poder económico, incluso monopólicas en un marco de creciente concentración económica, donde existiendo un progreso general se percibe por todos una distribución del ingreso, sino totalmente regresiva, al menos no al nivel que esperan los más pobres y la clase media. Señalaba asimismo que constituía un error no cuestionar el poder económico, porque al hacer tal cosa nos privabamos de nuestras utopías y podíamos ser presa fácil de otros modelos de poder político y que todo ello llevaría a la Democracia Cristiana a la falta de liderazgos nacionales. Llamaba en ese artículo a desarrollar una ofensiva cultural en que dejáramos a la derecha y a la izquierda a las tareas que le son propias y a nosotros a desarrollar nuestro propio espacio.
Esas palabras se dijeron antes, mucho antes de que en 1999, como en el 2005 no pudiésemos levantar con éxito una candidatura que se impusiera a nuestros aliados y que nos permitiera enalbolar nuestras banderas en lo más alto de la lucha política, la carrera presidencial.
En nuestro esfuerzo junto a personeros tan destacados del partido y tan señeros como don Narciso Irureta Aburto y Hernán Bosselin Correa presentamos el 7 de mayo de 2000 un voto político a la Junta Nacional. Dicho voto expresó:
"El Partido Demócrata Cristiano y la Concentración Económica.


El P.D.C. en su Junta Nacional de Mayo del año 2000, por unanimidad, acordó lo siguiente:
"a.- Instruir a los militantes, en general, y a los que actúen en el ámbito publico, en particular, para que teniendo presente el problema que describe el acuerdo, desarrollar a la brevedad las iniciativas necesarias para remediar la situación. En especial se acuerda solicitar a la bancada de diputados, formar una Comisión Investigadora de la Concentración Económica en Chile, su influencia en las decisiones políticas y en las elecciones y el papel de los órganos fiscalizadores del Estado".
Para arribar a dicho acuerdo se tuvo en consideración las argumentaciones que se entregaron en un voto político que fuera presentado en dicha Junta por los militantes señores Narciso Irureta Aburto, Ramón Briones Espinosa y Hernán Bosselin Correa. Entre los principales argumentos que allí se expresaron destacamos lo siguiente:
"1.- Se ha ido generando en el país un grave proceso, de concentración económica, que exige solucionar prácticas y rápidas para que exista una economía auténticamente libre y democrática.
El poder económico excesivamente concentrado es un peligro para el desarrollo y la democracia; genera sus propios códigos y antivalores; afecta la distribución del ingreso y la imagen de equidad y austeridad; violenta las reglas de sana competencia, generando complejas tramas de poder, con lo cual el riesgo de corrupción del aparato público y del orden social y económico se acrecienta gravemente.
2.- El fenómeno, muy someramente descrito, se presenta en Chile, en áreas criticas, como el sistema previsional en que está involucrada la garantía estatal; bancos y seguros; medios de comunicación masivos, en especial los escritos; las concesiones de obras públicas; los servicios públicos de electricidad, gas y otros combustibles y el agua potable; distribución de comestibles; vuelos nacionales; exportación; farmacias; cemento, etc.
3.- Es preocupante que se insista en las privatizaciones, vía venta de acciones de servicios públicos como el agua potable, cuando ya se conoce lo que ocurre con la electricidad. No se ha obtenido mayor eficiencia con el traspaso de poder económico desde el Estado a un pequeño grupo de empresarios, y por el contrario, varias experiencias recientes nos hacen ser severos críticos de lo que ha ocurrido."
La Junta Nacional conoció asimismo antecedentes concretos sobre dicha concentración en a lo menos 24 mercados relevantes para los usuarios y ciudadanos en general.
En los cinco años que han transcurrido desde dicho acuerdo, la H. Cámara de Diputados no logró constituir la Comisión Investigadora. Además, el aumento de concentración del poder económico y los efectos que anticipó el acuerdo de la Junta Nacional se han visto notablemente agravados desde esa fecha, especialmente en las áreas bancarias, supermercados, tiendas por departamentos, carreteras concesionadas, farmacias, televisión por cable y medios de comunicación, especialmente revistas y diarios."

Este voto fue planteado ante más de 500 delegados de la Junta Nacional, y fue aprobado unánimemente. A pesar de los esfuerzo de nuestros camaradas en la Cámara de Diputados y de haberse llegado a la instancia de elegir los nombres de quienes integrarían tan trascendental comisión, ella no pudo nunca reunirse ni siquiera para elegir a su Presidente. Faltaron a la cita con la historia los parlamentarios de la derecha y casi todos los de la izquierda con representación parlamentaria y se privó así al país de una investigación de un tema que hoy ocupa el debate y que pudo haberse realizado en el lugar mas adecuado y con la responsabilidad política consiguiente y, además, a tiempo.
5.- En la actual campaña Presidencial y Parlamentaria el tema se ha puesto de enorme actualidad y ello ocurre por la simple razón de que es perfectamente lógico que en un país que hace las cosas bien los líderes pongan precisamente el acento en los aspectos que hay que cambiar, corregir en forma oportuna y por ello no parece extraño que los líderes políticos, con mayor o menor énfasis o mayor o menor credibilidad, se hayan hecho eco del problema en la campaña actual.
A este respecto una primera observación es necesario realizar, en el sentido que cuando hemos expresado que el modelo es político queremos decir que el fenómeno comprende también el conjunto de instituciones y normas que permiten que en muchos aspectos ciertas materias queden prácticamente vedadas de transformaciones. Por eso en este documento señalamos que la forma como se distribuye el poder político electoral y el sistema de "quorúms" de la Constitución Política constituyen parte de un único sistema y no una materia que pueda estimarse como no directamente relacionada.

Por lo anterior resulta completamente comprensible que los medios de opinión vinculados al
poder económico se hayan situado en forma extraordinariamente miope en un línea editorial en un solo sentido, defendiendo a raja tabla incluso las cosas mas indefendibles. Además, universidades, institutos, diarios, televisión, revistas han proliferado en "papers" y editoriales y han dado tribuna a todo tipo de estudios que sostienen que el modelo no requiere otra corrección que "la liberación" del mercado laboral: que hay que dejar hacer a las fuerzas de los monopolios para que actúen automáticamente en los mercados porque ello traerá beneficios a los consumidores, atendido que habrá bajas de precios en los mercados oligopólicos. Lo que no se pueda corregir será realizado por las fuerzas del comercio internacional y que el gigantismo que se reclama en algunas de nuestras empresas, será preciso llevarlo al extremo, y que consolidados los monopolios para los mercados chilenos, ello permitirá acumular la masa crítica para que esas empresas pasen a tener relevancia internacional, al estilo han dicho algunos, de lo que ocurre con Codelco.
En estos análisis económicos, resumidos sucintamente, se olvidan muchas cosas conocidas por la economía y será preciso que los economistas se hagan cargo de afirmaciones tan curiosas como las que he resumido.
Lo que si está claro es que una economía altamente concentrada, si llega a traer algún beneficio, por economías de escala a los consumidores, ello será transitorio puesto que aún no se conoce un modelo de economía social de mercado que funcione mejor que aquel que se atiene a las clásicas reglas de la competencia perfecta. Renunciar a la competencia perfecta es simplemente renunciar a lo que es una economía social de mercado. Es lo que me parece está ocurriendo en Chile en que existe una creciente tendencia a construir un modelo político económico de concentración de competencia imperfecta, justificado en la necesidad de competir en una economía mundial o global. Este neo modelo de mercado en mi opinión es nefasto no sólo para la economía sino que tiene efectos sociales indiscutibles porque la excesiva concentración trae mayor desempleo y para eso no se requiere ningún estudio sino revisar lo que ha ocurrido con miles de compatriotas que han salido de sus puestos de trabajo como productos de fusiones y otros artilugios que se llevan a cabo bajo el amparo de estos supuestos nuevos imperativos.
Los economistas que defienden este neo-modelo liberal concentrador, en el sentido indicado, también olvidan que ciertos tamaños de empresas que pueden parecer muy importantes para nuestro modesto país, carecerán siempre de relevancia incluso comparados con los gigantes a nivel latinoamericano y que justificar las concentraciones monopolísticas so pretexto de que con ello podemos iniciar una competencia perfecta a nivel mundial, resulta por decir lo menos, tan aventurado como risible.
Admitir concentraciones en los mercados tan colosales para Chile, para permitir la masa crítica adecuada para competir fuera de Chile, daña en forma terminal la democracia representativa. En efecto, los líderes empresariales reemplazarían al poder político. El congreso nacional estaría de más.
Rechazamos por estas mismas razones, segundas lecturas de lo que proponemos y no aceptamos pirotecnias economicistas para justificar que las desigualdades tienden a disminuir con el modelo actual, según sea la forma de mirar el problema a partir de comparar generaciones o hacer cálculos intergeneracionales.
6.- Tal como discutimos en las comisiones para redactar el manifiesto de los Partidos por la Concertación que se efectuaron en Agosto de 2005, un cosa es aceptar los aspectos basales para una manera democrática y libertaria de hacer economía, que aceptar las evidentes desviaciones que se han ido produciendo que no están beneficiando a las grandes mayorías, aún cuando evidentemente debamos reconocer que todo el mundo progresa en el Chile de hoy, aunque no se haga ni remotamente en forma equitativa.
Nadie debe sentirse amenazado por estas reflexiones salvo aquellos que aparezcan usufructuando de lo que no les pertenece. Esto no es un tema de segundo orden, es realmente acuciante y existen variadas formas de afrontarlo en una democracia madura como la que existe en Chile.
Estamos convencidos que preocuparse de este tema a nivel legislativo, poniendo límites a la concentración, es una tarea pendiente en Chile. La ley, voluntad soberana, podrá también señalar los casos inescapables que en algunos casos amerite la debida excepción bajo el control de los órganos del Estado que sometidos al control jurídico y político se hagan cargo de esta problemática.
Estamos convencidos que resolver el problema mencionado no impide el crecimiento acelerado que el país siempre requerirá y que seguramente al limitarse la concentración también mejoraremos en algo el tema del empleo.

7.- El Presidente del Partido, Adolfo Zaldívar Larraín, en su discurso en la Junta de 26 de Enero de 2002, en que fue electo , señaló con total claridad al hacer el diagnóstico de la situación partidaria que era preciso rectificar en muchos casos.
Dijo en párrafos marcados que "Tal vez más que nunca fuimos percibidos como lejanos por la gente". La tecnocracia llegó a límites insoportables … la gente sintió que no había ninguna correspondencia entre la realidad cotidiana que vivía y las cifras macroeconómicas. Agregó "no hubo cuestionamiento, ni análisis crítico al modelo socio – económico que había implementado el régimen militar … se produjo una suerte de simbiosis de los tecnócratas nuestros con aquellos que impusieron el modelo". Sentenció ….. "Todo cambió para que todo siga igual".
La concentración económica aumentó significativamente desde el 7 de Mayo de 2000, fecha de nuestra Junta Nacional en que presentamos la provincia a la fecha. En sólo 5 años y medio el cambio de estructuras de poder en Chile ya no resultan aceptables. Son malos para la economía, pero mucho peores para los trabajadores, y la democracia. Esta última se desperfila ante los jóvenes, cunde el desencanto, perderemos así algo tan valioso si no actuamos con prontitud. Latinoamérica ya muestra signos inequívocos de cansancio y de ahí hay un trecho corto a populismos o dictaduras de distinto signo.
En su oportunidad califiqué esta situación como un verdadero cáncer y ahora podría agregar solamente que la metástasis se va desarrollando lenta pero inexorablemente. La solución de este problema parece casi imposible a la luz de la dimensión alcanzada y soy un convencido que sólo podremos constituir una sociedad económicamente más democrática si en los propios conglomerados se forma conciencia del peligro en que se verán envueltos en un mediano plazo. La labor del Estado, en especial la regulatoria, se ha transformado a mi modesto juicio es un débil paliativo. El tema requiere una solución de país que como muchas veces no termine en una frase sin contenido y que realmente el poder político y el poder económico asuman realmente el problema.
8.- He preparado esta intervención porque he visto muchas palabras en esta campaña, demasiadas quizás, parafraseando a Churchill, para tan pocos pensamientos. Las candidaturas que representan a la derecha chilena hablan de estos temas con cada vez mayor frecuencia, pero estoy seguro que no podrán hacer nada. Son tributarios del poder económico o simplemente parte del mismo.
No nos dejemos arrebatar en esta hora las ideas que hemos difundido con tesón por tanto tiempo. Sólo quienes son coherentes terminan siendo creídos por su pueblo. Tampoco dejemos que se manipulen nuestras ideas. Hemos dicho que queremos corregir las cosas lo que según el diccionario de La Real Academia significa "enmendar lo errado". Este ejercicio requiere un adecuado discernimiento y la necesaria humildad para admitir que no todas las cosas las hemos hecho perfectas y en todo caso nadie puede entender de este concepto que signifique llamar a la destrucción o al desconocimiento de aquello que hemos contribuido a realizar en beneficio del país.
Agradezco a PDC la oportunidad de usar nuestro moderno blog para difundir mis ideas. Ya no está "La Epoca" el diario que ayudé a surgir en 1986, y que generosamente me abrió sus páginas para comentarios disruptivos, al parecer demasiado fuera de época.
Confío en que la vía digital que todo está cambiando me permita llegar a mis queridos camaradas, a los que nunca conoceré, a los que me recuerdan y a los que me olvidaron.
Espero sus comentarios, porque un blog, es una plaza donde virtualmente nos sentaremos a discutir, bajo la sombra del árbol del respeto y la fraternidad.
Un abrazo fraternal de,
Ramón Briones


Santiago, 22 de Noviembre de 2005.
Ramón Briones Espinosa, abogado, ex Presidente de la Comisión Fiscalizadora de la Democracia Cristiana (1983 – 1990), ex Consejero Nacional (1991 – 2000), Miembro del Grupo de los 15 que redactó el Manifiesto Programático del programa de Gobierno de Michelle Bachelet (Agosto 2005) , y Miembro del Grupo Redactor del Documento para la Campaña Parlamentaria del 2005 del PDC (Octubre 2005).

miércoles, noviembre 23, 2005

Comentario de la Comisión Forestal al Post de Ramón Briones

Comisión Forestal PDC

Con relación a lo señalado por Ramón Briones, señalar lo dificil que es luchar contra la influencia de las grandes empresas. A modo de ejemplo, el año 1992 se ímplementó un proceso de amplia participación en Chile para elaborar una Política Forestal, el que contó con el apoyo de FAO. Uno de los objetivos identificados fue el apoyo a las PYMES Forestales, empresas que utilizan madera, productos forestales no madereros (frutos, extraíbles, miel, forraje, follaje, entre otros) y servicos ambientales (paisaje y turismo, agua, biodiversidad), orientaciones que no fueron consideradas por el Gobierno de la época ni el siguiente. Luego el año 1999 se aprobó el documento Posición de Política FOrestal de la Democracia Cristiana que aborda el tema de la Pymes Forestales, cuyos contenidos fueron recogidos casi textuales en la Política Agrícola 2000-2010, no obstante no se destinaron recursos para abordar las tareas señaladas.Para el Gobierno de la Dra. Bachelet se ha retomado el tema ya que los democratacristianos hemos estado trabajando el tema de forma silenciosa pero contundente, de tal forma que las propuestas que hacemos son mucho mas potentes. Esoeramos que esta vez si se pueda a poyar la MIPYME Forestal, no obstante los presupuestos ya están cortados y el tema no está en las políticas institucionales de las instituciones del sector público forestal.Espero que frente a tantas evidencias como la concentración económica, la desigualdad, la inequidad, acojamos el llamado del partido como una oportunidad mas para demostrar donde ponemos nuestros esfuerzos cuando se trata de aplicar nuestros principios.Un saludo Fraterno de su camaradaSantiago del Pozo D.

Las Convicciones no son venales / Sobre militantes DC y la opción de Piñera

Por: Enrique Canales y Héctor Escobar.

En una reciente publicación de la Revista Qué Pasa, de fecha 13 de noviembre de 2005, el empresario piñerista Andrés Navarro afirmó poseer el compromiso de adhesión de militantes de la DC. Como militantes de la DC, repudiamos enérgicamente el tenor de sus declaraciones. Si algún militante DC estuviere dispuesto a apoyar a Piñera sería expulsado de Partido. El Partido Demócrata Cristiano es un nombre propio y no un sustantivo común como empresario, que los puede haber o empresario demócrata cristiano o empresario piñerista y así, mutatis mutandi.Reclamamos al señor Navarro mayor respeto por las personas a quienes pueda incluir de manera indefinida y difusa en sus tendenciosas generalizaciones sobre la militancia DC, que más parecen una intriga política realizada por encargo.Usted señor Navarro, no representa ni ha representado a nadie en la DC, no representa a nadie en el ideario y los anhelos de quienes militamos en el Partido Demócrata Cristiano. Los grupos de ex alumnos de determinados colegios, las empresas, las fundaciones de beneficencia y los grupos de presión o las cofradías de amigos no son partidos políticos.Usted, que es ahora un adherente político de la ALIANZA POR CHILE, actualmente piñerista y eventualmente lavinista, haga el favor de guardar los límites de su nuevo segmento y no trate de manipular una pretenciosa posición de líder de opinión frente a militantes o simpatizantes DC, valiéndose del poder de la prensa que también pertenece a la órbita de los intereses de la Alianza por Chile.Tampoco trate de entender el fenómeno de la adhesión ciudadana a nuestra candidata Michelle Bachelet; ya conocemos las recientes opiniones de su caudillo Piñera sobre ella y, hasta ahora, a usted se le podría presumir más respetuoso.Señor Navarro: Las convicciones no son venales.Enrique Canales Valenzuela Militante DC; Héctor Escobar Gárate; Presidente Distrital PDC Provincia Cordillera

lunes, noviembre 21, 2005

La Democracia Cristiana, Un Partido Siempre Moderno

Camaradas:

Nuestro Partido se caracteriza por haber estado siempre en la vanguardia de los tiempos. En los días que corren, en los que la sociedad de la información nos invita y nos amenaza, hemos creado este espacio de reflexión destinado al diálogo al interior de nuestro partido.

Hoy, como antes, la sociedad requiere de la gesta de nuestros hombres y mujeres, requiere de nuevos espacios de diálogo y entendimiento. Un lugar desde el cual volver a reflexionar, como simples camaradas, acerca de la realidad de nuestro país y de nuestro Partido.

Este es el Blog de la DC. Es la plaza del barrio. Es una continuación de los debates en nuestras comunas, sindicatos y universidades. Un espacio para cada uno de nosotros. Opina en el enlace de abajo ¡en la fraternidad democratacristiana!.

 
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